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Cómo rebajar el exceso de picante en una comida

julio 21, 2020

Cómo rebajar el exceso de picante en una comida

La comida picante es algo que suele gustar a la mayoría de las personas, pero que por supuesto también tiene sus detractores. Hay muchos platos que se preparan con un toque picante, que ahora también podemos eliminar con algunos sencillos trucos que os vamos a contar a lo largo de este artículo.

Si la comida está demasiado picante para ti y quieres rebajarlo un poco, sigue leyendo y aprende cómo rebajar el exceso de picante en una comida. Además también te vamos a mostrar algunas de las consecuencias de comer alimentos con los que te arda la boca, que ya te avisamos que no son todos tan negativos como a buen seguro te estás pensando.

Cómo quitar el picante de la comida

Si eres de los que cocina habitualmente en tu casa, a buen seguro que en más de una ocasión te habrá pasado que te ha pasado con la sal, con el azúcar o con el picante. Por suerte, esto último se puede solucionar, con unos pequeños trucos, que desde ya te recomendamos te guardes entre tus recetas de cocina, sobre todo si eres de los que habitualmente cocina usando picante.

Añade más caldo o échale agua a la comida picante

Este es uno de los trucos más viejos de cualquier cocinero para equilibrar no solo el picante, sino la sal o el sabor de las especias que le puedas haber echado. Si tu comida se ha quedado demasiado picante, bastará con que añadas caldo o lo que es lo mismo líquido. Con esto conseguiremos que el sabor picante se atenúe.

Si tu comida ya es muy caldosa de por sí, no deberías de añadirle más caldo porque te quedará demasiado liquida. Lo que puedes hacer en estos casos es sacar un par de tazas de caldo, y sustituirlas por agua o algún caldo casero de los muchos que se venden en cualquier supermercado.

Ten cuenta siempre que al añadir o quitar caldo de cualquier comida no solo vas a modificar el picante, sino que también pueden cambiar el grado de soso o salado o la intensidad del sabor que le hayas podido dar a base de especias.

Usa frutos secos contra el picante

Futos secos contra el picante

Los frutos secos pueden ayudar a rebajar el picante de la comida, gracias a la grasa que contienen, que lo equilibran y ayudan a compensarlo con su toque amargo. El problema, es que los frutos secos no suelen compaginar con demasiadas comidas, y deberás de plantearte antes si puedes o no echarle nueces, pistachos o almendras a tu comida picante.

Recuerda que no tienes por qué usar frutos secos en sí, sino que puedes recurrir a estos triturados, a cremas como la de cacahuete o incluso molidos.

Usa hortalizas ricas en almidón y azúcares

El almidón y los azúcares son capaces de absorber el picante y además equilibrar el sabor, dejándolo en algo más liviano y soportable para cualquier paladar. Las patatas, la batata, el boniato o las zanahorias son algunos de estas hortalizas que puedes agregar a tu comida para rebajarle el picante de una forma sencilla.

Una vez más, ten en cuenta si estás hortalizas pegan con la comida en cuestión. Si pegan, córtalas en trozos pequeñas y cuécelas durante 10 o 15 minutos para que no desentonen en tu comida por estar poco hechas. En el caso de que no peguen con tu comida, utiliza otra de las opciones que tienes en este artículo.

Productos lácteos para rebajar el picante

Productos lácteos para rebajar el picante

Cuando se come algo muy picante, no somos pocos los que recurrimos a beber leche para hacer desaparecer ese sabor picante, que puede volverse insoportable en algunos casos. La leche o cualquier producto lácteo se puede incorporar a la comida picante, para rebajar su sabor, y evitar con ello el mal trago de ver como se nos abrasa la boca y alguna parte más de nuestro cuerpo.

Rectificar el picante de una comida se puede realizar con un lácteo siempre que la comida lo permita. Está claro que si añadimos picante a una carne, va a ser complicado poder combinarla con un lácteo para rebajar su sabor. En ese caso lo único que haríamos sería estropear su sabor.

No olvides que dentro del grupo de lácteos no solo está la leche, sino que además nos encontramos con el yogur griego, la nata, la mantequilla, la leche de coco, la leche condensada o incluso la crema de leche. Tal vez con alguno de estos lácteos puedas darle un toque diferente a tu plato y reducir además el picante presente en él.

Añade ácidos o azúcar a comidas muy picantes

Otro bueno consejo que podemos darte es el de que eches ácidos o azúcar a comidas que estén excesivamente picantes. Esto hará que el sabor se equilibre, sin dejar un sabor dulce, algo que destrozaría por completo la mayoría de comidas.

Por supuesto no tienes que echar ácido o azúcar de una forma directa en tu comida, sino que puedes utilizar otros alimentos que contengan estos productos. Por ejemplo la miel, algún sirope o incluso el kétchup tiene bastante azúcar, y pueden combinar de forma perfecta. Si buscas algún alimento ácido  puedes decantarte por el vinagre de manzana, el tomate o por el zumo de limón. Con cualquier de estos podrás reducir el sabor picante de tu comida de forma sencilla.

Modérate a la hora de echar picante

Comer picante con moderación

Es tal vez demasiado obvio, pero la mejor forma de no dejar demasiado picante tu comida, y tener que recurrir a diversas formas para equilibrar el picante, es no echándole demasiado. Prueba siempre la comida o plato que estás haciendo, y controla muy mucho el picante que echas para evitar que el sabor sea demasiado fuerte, y que a la hora de comerlo tu boca arda.

Además si ya has cocinado el plato en otras ocasiones, mide bien la cantidad adecuada de picante para conseguir el punto perfecto.

Consecuencias de comer picante en cantidades excesivas

Si eres de los que les gusta el picante a buen seguro te gusta disfrutar de esa sensación de meter un trozo de comida en la boca y ver como esta te arde literalmente. Esto además provoca que la cabeza nos esté a punto de estallar, y notemos como nuestro cuerpo empieza a sudar e incluso a caérsenos lágrimas de los ojos.

En cualquier caso debes de saber, que a pesar de las muchas teorías que existen sobre si comer picante es perjudicial, ninguna de ellas tiene demasiada base científica. Actualmente consumir comida picante, aderezada con chile, curry o pimiento, no está demostrada que tenga efectos negativos, sino todo lo contrario. No son pocos los estudios que han conseguido demostrar que consumir estos picantes producen beneficios muy positivos para nuestro organismo, además de para nuestro cuerpo y nuestro placer.

La sensación de ardor que se pone de manifiesto en nuestro cuerpo cada vez que comemos picante, es responsabilidad de la capsaicina. Este compuesto químico se encuentro en los picantes y al entrar en contacto con la saliva de nuestra boca se agarra a los receptores de potencial transitorio, conocidos como TRPV1. Estas son unas proteínas de nuestro sistema nervioso que se encuentran inmersas en la transmisión y modulación del dolor.

El placer que causa comer una comida picante viene dado porque el cerebro al detectarlo en la boca, libera endorfinas y dopamina, o lo que es lo mismo, una sensación muy similar a la adrenalina. Por tanto comer comidas con un fuerte sabor supone algo así como arriesgarse, buscar el límite y a no pocas personas les gusta esa sensación regada con algo muy similar a la adrenalina.

Eso sí, si la comida está demasiado picante, y por lo tanto hace que la boca nos arda, puede llegar a producirnos ampollas en la boca y la garganta, generarnos vómitos e incluso la posibilidad de entrar en un shock anafiláctico. El picante es bueno para nuestro organismo, en su justa medida, y pasarnos de lo recomendable puede suponer un problema o incluso un buen susto.

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