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Cómo saber que tipo de pezones tienes

septiembre 21, 2020

Tipos de pezones

Tal vez no lo sabías hasta que lo has buscado y has encontrado este artículo, pero igual que existen diferentes tipos de pecho, también existen diferentes tipos de pezones. En total hay 9 tipos diferentes en el mundo, que tienen un patrón definido, pero que pueden variar un tanto para dar a tipos de pezones diferentes, pero pertenecientes a uno de los 9 que hemos comentado.

Además de distinguirse por su forma, los pezones pueden variar de tonalidad, pero esto solo afectará a la lactancia materna. Si quieres saber que tipo de pezón tienes, sigue leyendo y trata de identificar los tuyos entre los 9 tipos que existen.

Tipos de pezones

A continuación vamos a hacer un repaso por los 9 tipos de pezones que existen. Si no encuentras el tuyo exactamente descrito, no te preocupes, y trata de buscar el que más se parezca ya que siempre puede existir alguna ligera variación respecto a las tipologías de pezones definida.

Tercer pezón o politelia

Empezamos por posiblemente el tipo de pezón más extraño y que no suele verse demasiado, y es que tener tres pezones no es algo de lo más normal.

Si este es tu caso, debes de saber en primer lugar que no tienes nada de qué preocuparte, ya que no hay ningún riesgo para la salud. Conocidos también como pezones supernumerarios, suelen aparecer cerca de los otros pezones, aunque en algunos casos pueden aparecer en otras partes del cuerpo como la barriga, el pie o la espalda.

En la mayoría de los casos la persona que tiene pezones supernumerarios tiene dos pezones de un tamaño normal, y un tercer pezón, que normalmente suele ser de un tamaño menor. Eso sí, en ocasiones su tamaño dependerán en gran medida del lugar donde aparezca el tercer pezón.

Pezones invertidos o hundidos

Los pezones invertidos o pezones hundidos son uno de los  tipos de pezones más curiosos de cuantos existen. Y es que generalmente estos pezones no se dejan ver con facilidad ya que se encuentran escondidos en la aureola y no sobresalen en ningún momento, tampoco cuando se estimulan. Conocidos también como pezones retraídos, se suelen presentar ambos de la misma forma, aunque en algunos casos, determinadas personas presentan un pezón totalmente normal y otro pezón invertido.

Para acabar con los pezones hundidos existen diversas técnicas, entre las que destaca la de colocar un piercing en el pezón, para forzarle a salir hacia fuera de la aureola. Por suerte tener este tipo de pezones no supone ningún problema, y cuando se trata de solucionar, es más bien por estética o vergüenza que por cualquier otra cosa.

Pezones pseudoinvertidos o pseudohundidos

Muy parecidos a los pezones invertidos, los pseudoinvertidos o pseudohundidos, tienen la única diferencia de que al estimularlos si que sobresalen abandonando la aureola y además se ponen duros.

Pezones unilaterales

Este tipo de pezones es uno de lo más comunes, y que por suerte tiene una fácil solución. En primer lugar debes de dar que quien tiene este tipo de pezones tiene cada uno de una forma diferente, que normalmente son uno invertido y otro normal. A nivel de salud no presenta ningún problema, aunque a nivel estético puede resultar un tanto extraño.

La solución más común para acabar con los pezones unilaterales es la de ponerse un piercing en el pezón retraído, para que este salga hacia el exterior y no haga perceptible la diferencia entre un pezón y otro.

Pezones peludos

Los pezones peludos son mayoría en los hombres, pero también pueden darse en algunas mujeres. Como a buen seguro te estás imaginando, consiste en tener vello, que puede variar en cantidad dependiendo de los niveles hormonales, en la areola o alrededor del pezón.

Pezones grandes

Por lo general los pezones no suelen ser demasiado grandes, pero hay ciertas personas que tienen los pezones grandes, uno de los 9 tipos que existen. Pueden llegar a medir 20 centímetros, con lo que ello supone estáticamente, aunque sin ningún inconveniente para nuestra salud.

El único inconveniente que pueden tener es durante la lactancia, y es que su tamaño puede llegar a suponer un problema para el recién nacido. Por suerte hoy en día ya existen ciertas técnicas que permiten recoger el pezón y hacer que el pequeño pueda engancharse al pezón sin ningún tipo de problema.

Pezones normales

Este es el tipo de pezón que suelen tener casi todas las personas, y que es un pezón normal, con un tamaño proporcionado, que sobresale un poco y que tienen un aspecto pues eso, normal.

Pezones planos o cortos

Con un aureola de un tamaño totalmente normal, los pezones planos o cortos son eso mismo, o bien planos teniendo un tamaño mucho menor al normal y no sobresaliendo por encima de la areola o bien cortos, sobresaliendo un poco, pero sin llegar a lo que sobresalen normalmente.

Este tipo de pezones normalmente al estimularlos crecen hasta llegar a un tamaño más o menos normal. Si tienes alguna preocupación por tus pezones, olvídala ya que son de los más extendidos y no son ningún problema.

Pezones con glándulas de Montgomery marcadas

Las conocidas como glándulas de Montgomery, que son un tipo de glándulas areolares, pueden estar presentes en todos los tipos de pezones que hemos visto hasta ahora, tanto de hombres como de mujeres.

Normalmente suelen estar ocultas, aunque en algunos casos nos podemos encontrar con las glándulas de Montgomery marcadas. A nivel de salud no suponen ningún problema, y son relevantes en las mujeres durante la lactancia, ya que segregan un líquido lubricante que tiene como función principal la de proteger la areola.

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